Nicole Kidman y Javier Bardem comentaron cuales fueron los desafíos que enfrentaron al convertirse en Lucille Ball y Desi Arnaz para su nueva película Being The Ricardos. "Creo que desmitificándola, ahí es donde tuve suerte de que Aaron Sorkin se sintiera tan confiado en lo que había escrito, y lo que estaba haciendo era la historia que quería contar", expresó Kidman. "Eso es lo mejor de ser actor, en realidad estás en manos del director. No somos la persona que lo controla o dirige, así que si él lo quiere, eso es lo que quiere. Eso fue lo que dijo desde desde el principio, 'Quiero que la humanices. Háganlos reales'". En cuanto a Bardem, lo que más le llamó la atención de la intérprete cubana fue "su energía, su capacidad para ser no solo el gran comediante que fue, sino también el protector del espectáculo y protector de ella como hombre, como marido, y también como socio". "Y estaba, mismo tiempo, siendo el productor del programa, músico, cantante, bailarín. Era tantas cosas al mismo tiempo", continuó. "Pero estaba muy relajado con todo, era un hombre muy amable, cariñoso y divertido con quien estar. Y no sentía la presión sobre sus hombros, eso es mucho".
Kidman dijo que filmar la icónica escena de la uva de I Love Lucy fue su favorita, expresando: "Poder interpretar a una mujer que fue tan extraordinaria en lo que logró y lo que hizo, su talento, [ese fue mi favorito]". "También en su resiliencia y su capacidad para no disculparse por quién era. Creo que llegó a esta etapa de su vida en la que decía: 'Soy inteligente, soy buena en lo que hago y no voy a disculparme por eso'", agregó Kidman. "Lo cual es una forma de comportarse realmente fascinante, directa, y ella era así. No al principio, ya sabes, pero se volvió así. Pero también luego, como comediante física, era simplemente exquisita. Y perderse en eso, como actor, era un territorio absolutamente nuevo para mí".
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