Nicole Kidman concedió una nueva entrevista a Telegraph y habló sobre varios temas. En 1992, ella y su entonces pareja Tom Cruise visitaron Cannes por primera vez con su filme Far and Away. "Fue aterrador", comentó. "Era muy joven y no estaba segura donde estaba o que estaba pasando y luego de repente estás en el medio de todo esto", agregó refiriendose a aquel lugar. "Nunca había hecho nada como eso en mi vida, así que sí, diría que fue aterrador". Comentando más acerca de Cannes y las premieres allí, ella dice: "Me pongo nerviosa con estas cosas". "La energía es extraña pero al mismo tiempo lo he hecho tantas veces que tengo una idea de como será. No es una sorpresa ya", agregó. "Dicen que la alfombra roja de Cannes es la más grande en el mundo y la verdad es que se siente así, subir por esas escaleras y llegar a lo alto. Sí, es emocionante. Y me recuerdo a mi misma cuan especial es. Es como: Oh Dios mío no puedo creer que esta es mi vida ahora. Pero amo el balance de poder ir a casa, estar fuera de todo esto tambien. Si esta fuera mi vida todo el tiempo, bueno, sería embriagador, demasiado". Por otro lado, Nicole comentó que a sus padres no les gustaba que ella eligiera la profesión de actriz. "Mis padres siempres pensaron que era demasiado crudo y sensible para tener una carrera como actriz. Creo, que como madre, la última cosa que quieres es que tu hijo sea actor porque es una existencia muy dura", dijo. "Siempre estamos esperando que alguien nos elija y nos diga: 'Creo en ti' y solo hay cierta gente que puede lidiar con eso. Muchos de los ataques son personales, muchos de los rechazos son personales. Si mis hijos quisieran ser actores los apoyaría pero también los protegería". Sin embargo, sus padres se equivocaron, ya que logró tener una exitosa carrera en Hollywood. "Cuando eres un actor joven dices: 'Por favor Dios, si solo me dieras una oportunidad, estaría muy agradecida. Daría todo, trabajaría mucho, sería devota'.", y agregó: "Me dieron esa oportunidad y estoy agradecida". "Estoy agradecida por la longevidad. Me siento increiblemente afortunada. No me gusta que la gente que se queja o que no es agradecida. Tuve una fuerte ética de trabajo cuando empecé y nunca me dejó. No me gustaría si alguien dijera que mi ética de trabajo es mala o que mi actitud es mala. Estaría avergonzada", señaló. Nicole tuvo una carrera ascendente que la convirtió en una gran estrella. "Tuve grandes expectativas", dice. "Empiezas con grandes sueños y quiero decir, grandes sueños artísticamente. Quieres trabajar con los grandes directores legendas, hacer una gran película. Quería hacer una gran historia de amor, quería hacer un filme épico y luego te das cuenta que la verdad es que es muy dificil hacer una buena película. Es dificil conseguir un buen papel", contó. "Esas grandes expectaciones pasan al realismo muy rápida. Pero lo que nunca cambia es mi deseo de trabajar con grandes directores y encontrar proyectos que me enjugen fuera de mi zona de confort y me mantengan viva. Aún no se si he hecho mi mejor trabajo". Esta última declaración es sorprendente, ya que ha realizado actuaciones impecables a lo largo de su carrera, pero siempre está dispuesta a ver lo que viene. "Quiero que alguien descubra una gran actuación en mi", dice. "Creo que aún no he dado una gran actuación y sigo esperando". Nicole también comentó sobre el momento de mayor esplendor de su carrera y sobre su Oscar. "Hubo un tiempo cuando llevamos Moulin' Rouge a Cannes y después todo el camino a ganar el Oscar por The Hours, que fue un momento muy raro en mi vida porque fue la colisión del éxito profesional y el fraaso personal y eso es algo muy raro. Cuando gané el Oscar fue como una mezcla de abrir una champaña pero al mismo tiempo se sintió increíblemente solitario. Han habido altas profesionales y bajas personales y colisionaron. Espero que eso no pase otra vez". Y agregó: "Ahora es un buen momento personal pero no es una alta profesional. Las altas son extremas y no ocurren muy seguido, no? Prefiero tener altas personales. Nunca renunciaría a eso". Sin embargo, ella siente que se ha esforzado mucho por tener la estabilidad que hoy tiene en su vida personal. "Personalmente estoy en un muy buen momento pero he trabajado mucho por eso. Y no quiero usar la palabra sacrificio porque no lo veo como uno, pero he tomado decisiones en las que he puesto a mi marido y a mi familia primero". Y continuó: "He renunciado a algunas cosas, definitivamente. Estaba embarazada e iba a hacer The Reader y tuve que llamar y decir: 'He esperado toda mi vida para estar embarazada y finalmente lo estoy y no podré hacerlo'. Y ellos estaban como: 'Podrías trabajar embarazada'. No. Eso no era lo que quería hacer. No quería trabajar cuando estaba embarazada. Algunas lo hacen, quizas si ya han tenido hijos, pero para mi fue un muy buen momento y quería cargar a mi bebé y mantenerla sana y en paz. Yo estaba como: Voy a hacer todo lo que tenga que hacer para traer este bebe al mundo". Y aunque el papel fue para Kate Winslet, quien se ganó el Oscar por ello, Nicole no se arrepiente de haberlo rechazado: "No, es lo opuesto. Fue la mejor decisión que tomé. La bebé nació, Sunday Rose, es el cielo. Si me preocupo por algo, vuelvo hacia eso, la felicidad. Y tengo dos hijos adultos. Ella vive en Londres y Connor es DJ. Ellos están trabajando, son felices. Estoy muy agradecida de tener cuatro hijos felices y sanos". Ahora la actriz vive en Nashville, lo que le recuerda a Australia en algunos aspectos. "Muchas personas dicen que hay similitudes y lo puedo ver, tierras más pequeñas, más paz, lo que prefiero, y estas viviendo de verdad, más que analizando y hablando sobre vivir. Mis hijas tienen acentos sureños. Es donde está la carrera de mi esposo y lo amo". Nicole también comentó sobre su más reciente película Grace of Monaco diciendo: "Realmente no creo que es un filme controversial", dijo. "Es un filme gentil y es un drama, no es un cuento de hadas pero no quiere confrontar a nadie".

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